Los podólogos de los clubes alertan de la aparición de ampollas, fascitis y sobrecargas en el regreso al césped

Los pies son la herramienta principal de los futbolistas. Por eso, cada vez más clubes cuentan en sus cuadros médicos con podólogos que estos días están redoblando el esfuerzo para reparar las heridas del confinamiento e intentar prevenir lesiones en el reinicio de la Liga. Ampollas al volver a calzarse las botas después de tres meses, talalgias y fascitis plantares por llevar zapatillas de casa, sobrecargas y metatarsalgias, son las principales lesiones a las que se enfrentan los futbolistas, según la información recopilada por el Consejo General de Colegios de Podólogos.

La primera pregunta que cualquier aficionado puede hacerse es clara: ¿Hay más riesgo de lesiones como consecuencia del parón? El podólogo del Deportivo, Manuel Romero, no tiene ninguna duda: «Claramente, sí: los tejidos no están adaptados como antes a las demandas físicas. Aunque se haya entrenado varias horas al día, este entrenamiento ha sido con limitaciones y muy diferente a la actividad después del parón».

Ernesto J. López Artiles, podólogo de la UD Las Palmas, plantea cuáles han sido las lesiones más comunes: «La aparición de lesiones por sobrecarga, metatarsalgias por saltos y carreras en escaleras, algunas talalgias y fascitis plantares por el uso de zapatillas de casa y por entrenar en superficies duras de manera continuada». «Ahora, el comienzo del entrenamiento en el campo y la vuelta al trabajo con balón ha ocasionado en algunos casos la aparición de ampollas como en una pretemporada normal», afirma.

El problema del calzado

Dani Bleda, que ha sido hasta hace unas semanas podólogo del Albacete, coincide con sus compañeros en que uno de los mayores problemas desde el punto de vista de la podología es el calzado: «Los jugadores, al igual que la gente de la calle, estos días no han usado su calzado habitual, han ido descalzos, en chanclas, pantuflas… y eso durante tantos días pasa factura». Según Bleda, «los deportistas, durante el confinamiento, han estado entrenando de manera funcional, pero hay algo muy básico que no han podido realizar: andar. Algo tan básico como la marcha humana, ni siquiera se ha podido ejercitar durante un mínimo de 40 minutos. Sumado a largos periodos de tiempo de inactividad, unas cuantas horas tumbados en el sofá, sentados en sillas y sillones… todo eso tiene sus consecuencias físicas».

El cuidado de los pies es fundamental para los futbolistas
          El cuidado de los pies es fundamental para los futbolistas

El podólogo de la Federación Madrileña de Fútbol, Luis Soler, también cree que «dado que estamos en un momento clave de la temporada de gran exigencia, lo más probable es que haya un ligero aumento en el número de las lesiones debido a este parón».

«La principal recomendación es, sobre todo, evitar la aparición de roces o ampollas», añade Carme Viel, podóloga del Valencia, que explica que «durante el confinamiento los jugadores han estado entrenando en casa con programas personalizados, pero no se han calzado las botas. Estos primeros días de entrenamiento hemos estado usando productos y protecciones para prevenir la aparición de las mismas». Coincide con Viel el podólogo del Depor, cuyas recomendaciones son las típicas de un inicio de temporada: «Tratar las afecciones dérmicas y ungueales existentes, buena hidratación del pie, protección de zonas habituales de roce y mucho cuidado con botas desgastadas, deformadas o endurecidas por falta de uso». Por su parte, el podólogo del Levante, Santiago Muñoz, aconseja que se mantenga «una actividad física moderada realizando movimientos con los dedos de los pies y los tobillos».

El trabajo actual de los podólogos con los jugadores es muy similar al que se realiza en pretemporada, aunque, como señala Manuel Romero, «con el perjuicio de haber estado más tiempo parados que en las vacaciones de verano». Esto también inquieta al podólogo de Osasuna, Javier Rada: «Tienen que adaptarse a la competición en poco tiempo, con partidos importantes a corto plazo lo que provoca mayor intensidad en los entrenamientos. Han estado en confinamiento con limitaciones y eso añadido a las altas temperaturas provoca más trabajo de prevención, estudios de la marcha, carrera para valorar si ha habido algún cambio y hay que readaptar algún tratamiento, descargas en la aparición de ampollas por fricción, hematomas subungueales, helomas, hiperqueratosis, uñas incarnadas…».

En este escenario, el papel de este tipo de profesionales se torna fundamental. «El enfoque que da el podólogo en un equipo multidisciplinar de un club es muy importante y está ampliamente reconocido por el resto de compañeros», indica Muñoz. «Tenemos mucho que decir y aportamos mucho en los tratamientos y en la prevención de lesiones», añade Viel. Y la razón, como insiste Artiles, no puede ser más obvia: «Es un deporte que se juega con los pies». Sin embargo, el expodólogo del Alba plantea un problema: «Es muy importante que existan y que estén integrados en el día a día, porque la mayoría de las veces son consultores externos».

El podólogo de la Federación Madrileña cree que esta figura se debe extender al fútbol base, a la cantera: «En categorías inferiores poco a poco el podólogo comienza a tener más importancia, aunque todavía queda camino que recorrer para concienciar de la importancia que tienen nuestros profesionales».

Fuente: Periódico ABC Fútbol