PIE GERIÁTRICO

PieGeriatrico

¿QUÉ ES?

Durante toda nuestra vida los pies están sometidos a constantes estímulos de presión por el peso del cuerpo, provocando alteraciones vasculares y articulares, esto se traduce con el paso del tiempo en la aparición de callosidades y deformidades de los dedos. Así mismo los efectos de posibles enfermedades congénitas, el envejecimiento, y el estrés provocado por las ocupaciones a lo largo de la vida contribuyen a la aparición de alteraciones tanto dermatológicas como estructurales del pie. Sin olvidar la actual incompatibilidad del pie con el calzado moderno, sobre todo en el caso de la mujer aumentando incluso a edades tempranas la aparición de patologías en el pie.

Es fundamental comprender que la patología del pie geriátrico en su globalidad es muy amplia, y en la mayoría de las ocasiones el pie sufre más de una alteración. En este artículo revisaremos el abordaje y la profilaxis del pie geriátrico desde un enfoque fisioterápico, a pesar de que para una valoración completa se necesite un abordaje multidisciplinar.

¿CÓMO SE TRATA?

Antes de comenzar con el tratamiento hay que destacar la importancia de la prevención, ya que una vez instaurada la patología se hace muy difícil su tratamiento. Destacamos las siguientes indicaciones:

  • Evitar vicios posturales: Intentar realizar una marcha correcta y un apoyo de los pies adecuado.
  • Ejercicios específicos para el pie: Caminar de puntillas y/o talones una distancia de 10m, varias veces al día.
  • Calzado: Holgado y flexible que permita sentirse cómodo en la pisada. Evitar punteras cerradas y tacón alto.
  • Higiene: Lavado y secado minucioso del pie diariamente, haciendo hincapié en la zona interdigital.
  • Uñas: Cuidado estricto de las uñas, vigilando la posible aparición de malformaciones o durezas.

Una vez instaurada la patología del pie geriátrico debemos incluir un tratamiento fisioterápico completo, con el fin de detener la degeneración articular y atrofia muscular que el pie padece. Al tratarse de él último eslabón de la pierna, cualquier problema en el pie provocará de forma asociada una alteración de la marcha, de la postura e incluso de la respiración. Por lo tanto el tratamiento no debe reducirse únicamente al pie sino a contribuir una mejora postural general. Los objetivos del tratamiento serán: Mejora de la musculatura intrínseca del pie, mejora de movimiento articular del pie, re-establecimiento postural.